Un lazo invisible entre nosotros
A mi bebé,
Después de nueve largos meses, tú has nacido. En realidad no nos conocemos todavía, pero nos necesitamos mutuamente.
Como un rayo de luz a través de agua clara, te veo. Te conozco con cada parte de mi ser. Nuestro vínculo hace crecer nuestro amor a la velocidad de luz.
Te sostengo cerca para sentirte. Sientes el latido de mi corazón, un sonido que conoces tan bien y te reconforta.
Todavía somos uno. Sientes hambre y mi cuerpo responde. Tus dedos diminutos agarra mi dedo, enlazándonos.
Con los ojos que no enfocan, tu mejilla sirve como la vista cuando busca mi pecho, sintiendo tu camino a él.
Tu cordón umbilical ha sido sustituido por un lazo invisible entre nosotros. Es un lazo que nos mantendrá siempre conectados.
Mi amor crece de manera multiplicándose, reflejando tu propio crecimiento milagroso. Mi amor alimentará tu desarrollo.
Sintiéndote amado, podrás prosperar. Sabiendo que yo estoy contigo, darás los primeros pasos hacia fuera.
El saber que estás seguro y eres amado te dará la confianza necesaria para aprender y convertirte en ti mismo.
El amor es la nutrición que alimenta tu carácter y sentido de ti mismo. El amor con que te acepto te ayudará a amarte y aceptarte.
Mi regalo de afecto volverá aumentado aún más. Mis abrazos y besos y caricias suaves te tocarán de por vida.
Estoy agradecida por el viaje que emprenderemos juntos. Tengo el honor de presentarte al mundo y animarte a unirte con el, cuando crezcas.
Como un rayo de luz a través del agua, veo tus posibilidades y tu hermosa alma con claridad.
por Connie Goldin, MA, MFT © 2010, Mom to Madre


